Aunque nuestras intenciones sean buenas, sin los recaudos adecuados hay algunos proyectos hogareños que pueden llevarnos a la sala de urgencias. Así lo advierten médicos de distintas especialidades, que vieron cómo las consultas por accidentes en el hogar aumentaron durante el Aislamiento Social Obligatorio.
“La mitad de las lesiones oculares ocurren en el hogar, y el confinamiento es la excusa para realizar actividades siempre postergadas. Hay que prestar especial atención a las tareas de refacciones que pueden terminar con tornillos o clavos lanzados accidentalmente hacia los ojos”, advirtió Germán Bianchi, jefe de trasplante de córnea de la Clínica Nano, a la agencia de noticias Télam.
El oftalmólogo afirmó que desde los comienzos del Aislamiento Social Obligatorio las consultas se intensificaron, y son especialmente frecuentes en adultos. “Al usar ciertas herramientas sin protección se puede recibir una astilla en algún ojo. Lo mismo ocurre al hacer tareas en el jardín con cortadoras de césped, podadoras o incluso al usar palas, porque estas arrojan tierra y escombros al aire. Sólo tres de cada 10 personas usan gafas protectoras mientras realizan tareas similares”, comentó.
Al respecto, Bianchi aconsejó colocarnos lentes especiales al usar limpiadores de horno y lavandina. Y ser precavidos con las salpicaduras de aceite caliente y al taladrar o martillar las paredes o cualquier tipo de superficie dura.
Es mejor prevenir que sanar (u operar): “Con el empleo de estos elementos de protección las lesiones se reducen en un 90% aproximadamente”, resaltó el especialista.
Para el traumatólogo Carlos Lupotti, otra alerta en este tiempo de pandemia fueron las heridas a causa de manipular serruchos o cuchillas afiladas.
“Las regiones corporales más afectadas por los accidentes domésticos son las extremidades. En particular, las superiores, que constituyen un 45% de los casos. La cocina es el área en la cual se produce casi la mitad de los siniestros”, destacó el experto en cirugía de hombro, codo, muñeca y mano.
Esto se debe al intento de nuevas recetas, la experimentación y la manipulación de sartenes u ollas expuestas al calor del horno o fuego directo. “El miembro superior y la mano están afectados en un 40% de las quemaduras”, enfatizó Lupotti.
En la lista de problemáticas e infortunios aparecen además los trabajos de limpieza y mantenimiento. “Hay gente que optó por hacer trabajos de jardinería o de herrería, y hemos recibido pacientes con martillazos, dobladuras o esguinces a causa de engancharse con las amoladoras o los taladros. También tuvimos caídas por las escaleras al tratar de arreglar un placard”, enumeró el médico.
El peligro del ocio
En otras ocasiones, los accidentes aparecieron luego de hacer rutinas de gimnasia online. “Hay lesiones musculares por el esfuerzo y la falta de recaudos como elongar antes y después de las clases”, acotó Lupotti.
Junto a estos incidentes, el especialista destacó las afecciones por hacer tareas manuales con demanda física de tipo postural y repetitiva. “Asear la vivienda, manipular ollas o baldes cargados, realizar las compras o atender a un bebé son movimientos potencialmente peligrosos para la columna vertebral si no se ejecutan con precaución y bajo principios ergonómicos”, insistió el traumatólogo.
“En el orden de las lesiones simples, las más comunes son fracturas en los dedos menores, dolores musculares y tendinosis por uso de pantuflas o calzado de descanso”, advirtió Facundo Bilbao, doctor del área de Traumatología del Hospital Italiano.